Durante decadas se ha repetido que los perros ven en blanco y negro. Es uno de los mitos mas extendidos sobre nuestras mascotas, y resulta que es falso: los perros si ven colores, aunque no los mismos que nosotros. Su mundo visual es diferente al nuestro, y entenderlo explica muchas cosas de su comportamiento diario, desde por que ignoran la pelota roja en el cesped hasta por que se mueven tan bien de noche.
Dicromatas, no daltonicos sin remedio
El ojo humano tiene tres tipos de conos, las celulas que detectan el color: rojo, verde y azul. El de los perros tiene solo dos, sensibles al azul y al amarillo. Por eso se dice que los perros son dicromatas: su vision se parece a la de una persona con daltonismo rojo-verde. Distinguen bien los azules y los amarillos, pero el rojo y el verde se les mezclan en tonos grisaceos o pardos.
La consecuencia practica es curiosa: esa pelota roja tan llamativa para ti, sobre el cesped verde, para tu perro es practicamente un objeto gris sobre fondo gris. Si quieres que encuentre sus juguetes a la primera, eligelos azules o amarillos. No es casualidad que muchos juguetes de agility y los discos para perros usen justo esos colores.
Menos nitidez, pero campeones del movimiento
Los perros tienen una agudeza visual menor que la nuestra: lo que una persona ve nitido a 75 metros, un perro medio lo ve borroso hasta acercarse a unos 20. A cambio, su retina esta repleta de bastones, las celulas especializadas en detectar movimiento y luz tenue. Un objeto quieto puede pasarles desapercibido, pero el mas minimo movimiento a lo lejos activa toda su atencion. Por eso tu perro puede no ver la golosina inmovil en el suelo justo delante de el… y detectar al instante un gato corriendo al fondo del parque.
Vision nocturna: su superpoder heredado del lobo
Detras de la retina, los perros tienen una capa reflectante llamada tapetum lucidum que actua como un espejo: rebota la luz que no se absorbio a la primera y da a los fotorreceptores una segunda oportunidad. Es el motivo por el que sus ojos brillan en las fotos con flash y por el que ven hasta cinco veces mejor que nosotros con poca luz. Una herencia directa de sus antepasados cazadores crepusculares.
Un campo visual mas amplio
Con los ojos mas separados que los nuestros, la mayoria de perros abarca un campo visual de unos 240 grados, frente a los 180 de los humanos. Las razas de hocico largo, como galgos o collies, llegan aun mas lejos. Ven mas mundo a los lados, aunque con menos vision binocular de precision en el centro que nosotros.
La vista es solo una pieza del puzle
Para un perro, la vision es un sentido de apoyo: su verdadera imagen del mundo la construye la nariz. Si te interesa como percibe realmente tu perro su entorno, no te pierdas nuestro articulo sobre el increible olfato de los perros, descubre que dice tu perro cuando mueve la cola y aprende a cuidar los ojos y orejas de tu perro para que su vista le acompane muchos anos.
Más opciones y datos añadidos
No ven en blanco y negro, pero sí ven menos colores que nosotros
Los perros no son daltónicos en el sentido de ver solo grises: su visión es dicromática, mientras que la humana es tricromática. Esto significa que el ojo humano tiene tres tipos de conos (células sensibles al color) que perciben el rojo, el verde y el azul, mientras que el perro solo tiene dos, sensibles al azul y al amarillo. El resultado es una paleta de colores mucho más reducida, similar a lo que percibiría una persona con daltonismo rojo-verde.
¿Cómo ve realmente un perro?
Para un perro, el rojo y el verde se confunden con tonos amarillentos o grisáceos, mientras que el azul y el amarillo se distinguen con bastante claridad. Por eso una pelota roja sobre césped verde puede resultarle casi invisible a simple vista: ambos colores se funden en una gama parecida. Si alguna vez te ha costado que tu perro encuentre un juguete rojo entre la hierba, ahora sabes por qué.
Lo que pierden en color lo ganan en otros sentidos visuales
La visión canina no está pensada para el detalle cromático, sino para detectar movimiento y ver en condiciones de poca luz. Los perros tienen más bastones (células sensibles a la luz) que conos, lo que les da una visión nocturna muy superior a la nuestra. Además, cuentan con una capa reflectante detrás de la retina, el tapetum lucidum, que hace que sus ojos «brillen» en la oscuridad al reflejar la luz y que aprovechen mucho mejor la poca luz disponible.
También tienen un campo visual más amplio que el humano, de hasta 250-270 grados frente a los aproximadamente 180 grados nuestros, aunque a cambio pierden algo de visión en profundidad. Esta combinación los convierte en grandes detectores de movimiento, una herencia directa de sus antepasados cazadores.
¿Y los gatos ven igual que los perros?
Los gatos tienen una visión del color parecida a la de los perros, también dicromática, pero llevan la visión nocturna y la detección de movimiento todavía más lejos: pueden ver con hasta seis veces menos luz que un humano gracias a una densidad aún mayor de bastones y a pupilas que se dilatan más.
En definitiva, ni perros ni gatos ven el mundo en blanco y negro, pero tampoco lo ven como nosotros. Su visión está optimizada para lo que de verdad les importaba como cazadores: detectar el más mínimo movimiento y desenvolverse bien cuando cae la noche, aunque para eso tengan que renunciar a una parte de la gama de colores.

